lunes, 5 de noviembre de 2012

Reflexión

Era una tarde calurosa, ya tenia como dos horas de recorrer una a una las tiendas, no sabia que buscaba solo sabia que lo sabría al encontrarlo, tengo gustos raros que no todo me llama la atención, me sentía sedienta y cansada.
 Descubrí que tampoco es muy importante algo material en ese momento.
Y me di cuenta de que Cada día que se nos permite permanecer en esta dimensión, debemos saberla aprovechar, es nuestra vida la que esta en juego, ella encierra todo lo que nos permite disfrutarla si realmente nos hemos compenetrado en su alcance, en lo que ha representado para nosotros. Debemos estar atento en la forma como la estamos administrando, dándole paso a todas aquellas acciones que nos permita disfrutar la felicidad, pero también colaborar con los que se nos han acercados a ser felices.

Probablemente cuando leemos este escrito, habremos transitado  un buen tiempo, muchos años tendremos de recorrido, de haber afrontado muchas pruebas, especialmente las afectivas,  de habernos  identificado con nuestra misión, línea de servicio, de aflorar nuestro potencial de dar paso a acciones  en pro de nuestro crecimiento personal, de disfrutar todo aquello que hemos emprendido, de vislumbrar lo maravilloso que genera la felicidad y todo lo que el amor puede propiciar.
Pero todo esto no sirve de nada si no eres capaz de sentirlo, aprovechar cada momento, sentirlo y sentirte afortunado de vivir en esta vida y saber afrontarla, porque no sabes cuanto te va a poder durar esa suerte. 
Así que ya sabes vive feliz y se capaz de apreciar cada momento de felicidad que no sabes cuando se va a poder volver a repetir

No hay comentarios:

Publicar un comentario